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Artículo
Caracas / Venezuela -
 


Empresas Mixtas, privatización final de PDVSA - (I)
Pablo Hernández* / Soberania.org - 03/08/05


I. INTRODUCCIÓN



La crisis energética mundial y el futuro de Venezuela

Una de las más graves crisis en la historia de la explotación petrolera mundial se produjo hace unos 25 años cuando el Sha de Persia (Irán) es derrocado por los fundamentalistas musulmanes, encabezados por el Ayatolá Jomeini. En pocos meses, el barril petrolero llegó a su más alto nivel histórico (unos 90 - 95$ a los precios actuales). En aquel entonces reaparece una vez más el fantasma de la crisis energética, surgida en los años anteriores durante el embargo árabe (1973) y la Guerra de los 7 días. La revista Newsweek dedica su portada y su edición del 16 de Junio de 1979 a la gravedad de ésta crisis. Y una vez más, se vuelve a plantear el fin del petróleo.

En todas estas crisis de los años 70, la causa fue eminentemente política (Guerra de los 7 días, conflicto árabe israelí, revolución en Libia e Irán, entre otras), pero en ningún momento hubo una escasez real de petróleo, el excedente de producción en relación a la demanda llegaba a los 4 MM de b/d, y sobre todo hasta 1970, los EE.UU. con su potencial petrolero garantizaba al "mundo libre", el llamado colchón Energético de Seguridad.

Las crisis petroleras de los años 70 sin embargo, obligaron a las compañías y los gobiernos de EE.UU. y Europa a introducir cambios en su política energética impulsando y estimulando:

  • Los procesos de nacionalización en todos los países de la OPEP,
  • La investigación e inversión en fuentes de energía alternativa,
  • La constitución de la Agencia Internacional de Energía,
  • El incremento del endeudamiento de los países petroleros,
  • Las fusiones y compra de compañías con reservas petroleras,
  • El fomento de la guerra Irak-Irán, hasta lograr una vez más el control del mercado y del negocio petrolero.

La alianza de EE.UU. con Arabia Saudita, Kuwait, va a constituir la base principal de esta estrategia petrolera, durante la década de los 80 del siglo pasado, que a la larga va a conducir a la caída de la URSS, la intervención de Irak y el inicio de la llamada apertura petrolera a nivel mundial, que no es otra cosa que el retorno directo de las compañías petroleras a los países donde el petróleo había sido nacionalizado o estaba en manos de los respectivos estados.

Han transcurrido 25 años de aquellas crisis, el petróleo no ha faltado, la energía sigue siendo barata, sin embargo, en los últimos dos años, especialmente en octubre del año pasado, el barril superó los 60 $ y hoy (junio 2005) en pleno verano del norte, cuando la población norteamericana, incrementa el uso de combustible y la OPEP decide aumentar en 500.000 b/d su producción petrolera buscando frenar el aumento de precios, ha ocurrido todo lo contrario; los precios vuelven a subir. Las compras de contado en los mercados a futuro promovidas (y si se quiere controladas) por las grandes compañías petroleras, los multimillonarios fondos de inversión y los gobiernos de las grandes potencias, han llegado a tales extremos que sólo en el NYMEX, el mercado petrolero de New York, se llegan a intercambiar diariamente hasta 150 MM de b/d. PRÁCTICAMENTE EL DOBLE DEL CONSUMO MUNDIAL.

El Presidente Chávez y el Ministro Ramírez declaran que hemos llegado al fin del petróleo barato, coincidiendo con la opinión de voceros de las compañías petroleras y aún de los gobiernos de los países desarrollados. Este tipo de opinión y análisis, dejan entrever lo que el año pasado, declaraba un ejecutivo de la SHELL en Alemania : "Hay suficiente petróleo, sólo que no está donde queremos, ni al precio que nos conviene". Con esto se da la falsa impresión, de que no hay una real crisis, sino una elevación de precios en la energía, que el mundo terminará asimilándola. Se oculta de esta manera, lo más grave y delicado en la situación mundial: La llegada del fin del petróleo, sin que dispongamos de ninguna fuente energética alternativa abundante, barata y con las características del petróleo. La verdad de ésta situación la resume un proverbio inglés: "El mejor sustituto para la gasolina es... la gasolina".

¿Cuál es la realidad de la crisis energética de hoy?

¿Por qué sigue aumentando el precio de los hidrocarburos, pese a los aumentos de producción de la OPEP? Hagamos un poco de historia:



II. ENTENDIENDO EL FIN DEL PETRÓLEO



En los años 50, un geólogo norteamericano, M.K Hubbert, desarrolló un estudio sobre la vida de los yacimientos petroleros norteamericanos que dio origen a su famosa Campana o Pico de Hubbert. Para aquel entonces Hubbert pronosticó que el techo máximo de la producción petrolera norteamericana llegaría a comienzo de los años 70, como en efecto ocurrió. EE.UU. y su petróleo dejaron de ser el colchón de seguridad energético del llamado mundo libre y a partir de aquel entonces se comienza a hablar abiertamente de la crisis energética mundial, la necesidad de búsqueda de energías alternativas y en especial del problema de la contaminación y recalentamiento global ligado directamente a la quema de combustibles fósiles.

A partir de los años 70, cuando las predicciones de Marion King Hubbert, se hicieron realidad, sus análisis y pronósticos empezaron a entrar dentro de las variables de la estrategia del capital, especialmente de las compañías petroleras, de tal manera que cuando Hubbert en 1981 analizó la producción petrolera mundial hasta aquel entonces y la comparó con las cifras disponibles de las reservas mundiales recuperables, estimó que el pico de la producción mundial de petróleo ocurriría hacia finales de la década de los 90. Las estimaciones de Hubbert, si bien partían de algunos datos inadecuados, no pasaron desapercibidas para la dirigencia política militar y del Imperio, en especial las compañías petroleras norteamericanas, que desde aquel entonces se trazaron la estrategia del control de los yacimientos mundiales ante la inevitable llegada del fin del petróleo.

Desde que Hubbert hizo sus predicciones en 1981, en un Seminario dictado en el Laboratorio de Energía del MIT hasta hoy, toda la estrategia mundial de las compañías petroleras y por ende de sus respectivos gobiernos, han tenido como denominador común: La inevitabilidad del fin del petróleo.

Con el fin de obtener el control de las fuentes principales de energía, petróleo y gas, la estrategia político militar del Imperio desde aquel entonces ha tenido como fundamento avanzar siempre en función de ese objetivo, para ello han empleado todos los recursos y fuerzas políticas, militares, económicas e ideológicas, a lo largo de estos años.


Si hoy miramos atrás los hechos políticos y militares, desde el derrumbe de la URSS hasta hoy, veremos que hay un hilo conductor. Todo el andamiaje político y militar de EE.UU. e Inglaterra ha tenido como columna vertebral el acceso, control y posesión de los principales yacimientos y rutas petroleras, así como las materias primas que son estratégicas para la economía norteamericana, incluyendo dentro de estas "materias primas", la producción y distribución de drogas, especialmente heroína y cocaína. Para lograr estos fines han desarrollado:

  • La guerra de Irak en 1991.
  • El desmembramiento de Yugoslavia.
  • El apoyo a los talibanes en Afganistán para el derrocamiento del régimen pro soviético.
  • La intervención en Somalia.
  • Las guerras en Nigeria y en la zona del Golfo de Guinea.
  • Las intervenciones en Indonesia y Timor.
  • El reforzamiento de la presencia militar en el Golfo Pérsico.
  • La intervención en Asia Central y el Cáucaso.
  • El Plan Colombia.
  • El Plan Puebla Panamá.
  • IIRSA.

Hasta llegar al autogolpe del 11 de septiembre, con el que declaran la guerra al mundo con el único objetivo de obtener, entre otros fines, el control de los yacimientos petroleros. Estos hechos, por demás evidentes, hablan de la importancia que tienen los combustibles fósiles para la sobrevivencia del Sistema Capitalista Mundial, cuyo funcionamiento depende en casi un 70% de los hidrocarburos como principal fuente de energía, es de hecho, un sistema que tiene como primera prioridad en materia de seguridad garantizarse un abastecimiento seguro y confiable de energía, tal como con exactitud lo definiera en abril 2001 el Vicepresidente de EE.UU. Dick Cheney:

"Dentro de algunos años, los combustibles alternativos pueden llegar a ser mucho más abundantes, pero no estamos aun en condiciones de apostar nuestra economía y nuestro modo de vida a esa posibilidad. La realidad es que los combustibles basados en el petróleo cubren virtualmente el 100% de nuestras necesidades".

Veinte dias después George W. Bush anuncia su Plan Nacional de Energía, en mayo 2001 señalando:

"Los objetivos de esta estrategia son claros: asegurar una oferta continua y económica accesible a los hogares, empresas e industrias estadounidenses Sin un incremento sustancial en las reservas de energía, EE.UU. puede enfrentar una amenaza significativa a su seguridad nacional y a su bienestar económico".

Todo esto sucede cinco meses antes que se "derrumbaran" las torres y pusieran en marcha la Cuarta Guerra Mundial, tal como lo declarara el 2 de abril del 2003 James Woolsey, Exdirector de la CIA bajo Clinton :

"Estados Unidos está embarcado en la Cuarta Guerra Mundial que se prolongará durante mucho tiempo... considero que esta guerra será la más larga que la primera y la segunda. Espero que dure menos que los cuarenta de la tercera, la Guerra Fría".

A lo largo de los años 90, la estrategia militar norteamericana con el apoyo de Inglaterra, estuvo acompañada de una ofensiva de las compañías petroleras en alianza con algunos de los países de la OPEP, incluyendo Venezuela, en función de un aumento de la producción petrolera, una política de apertura petrolera (privatización) que hizo caer los precios del petróleo, a uno de sus niveles más bajos en toda su historia. En Venezuela fue la época del Plan Giusti, de la campaña de PDVSA y los famosos expertos petroleros de que teníamos que salir de nuestro petróleo porque "perderíamos mercados, se nos quedaría frío ante los combustibles alternativos que dominarían el siglo XXI; y que lo importante no era el precio, sino el mercado". Hasta el propio Alí Rodríguez, desde la oposición se hizo eco de esta política cuando defendía la tesis de que había que pasar de una política petrolera basada en los precios a una política de asegurar mercado.

En el mundo petrolero, las compañías propagaron su campaña de prepararse para un supuesto incremento de la competencia, ante inevitable caída de los precios del petróleo, que a la larga desencadenaron la mayor ola de fusiones y megafusiones en la historia de la industria petrolera, Las grandes compañías intensificaron las megafusiones y la liquidación de un sin fin de compañías petroleras. EXXON absorbió a la MOBIL; BP se tragó a AMOCO; CHEVRON a TEXACO; TOTAL a la EIF; CONOCO a la PHILLIPS; SHELL está amenazada por TOTAL; REPSOL no es más que una cabeza de playa de los Rockefeller en Europa y América Latina. El cartel petrolero, los gobiernos de EE.UU. y Europa, en alianza con los aliados internos en la OPEP promovieron la privatización y endeudamiento de las compañías estatales como PEMEX, PETROBRÁS, YPF Argentina, YPF BOLIVIA, PDVSA, etc. hasta llegar hoy, a una situación del control petrolero que no se veía desde la época de la SHELL y la STANDARD, de Rockefeller y Deterding, y del acuerdo de Achnacarry.

Hoy podemos apreciar con exactitud la esencia de toda aquella campaña, que no era sino la repetición de lo ocurrido a principios de los 80, cuando sucedió una situación similar: provocar la caída de los precios, para liquidar competidores y aumentar el monopolio en el negocio petrolero.

De tal manera que la estrategia por el control de los hidrocarburos se operó desde varios frentes, dirigidos todos desde el complejo industrial militar de EEUU e Inglaterra. La fuerza militar del Imperio, se adueñó de los yacimientos y rutas de los hidrocarburos principalmente. Logró el acceso a regiones que anteriormente eran coto de la URSS, todo esto en una guerra sin fin contra las burguesías de Europa, Japón China, Rusia, pero principalmente contra los trabajadores y pueblos del mundo



III. EL LOBO HA LLEGADO



En lo fundamental, tanto las reservas de petróleo, como las del gas, llegaron a su nivel máximo de descubrimientos hace muchos años. Según las estimaciones de los continuadores de los análisis de Hubbert, el mundo llegó a su máximo nivel de descubrimientos petroleros a principio de los años 60 del siglo pasado, según los cálculos hechos por sus discípulos.


LOS RITMOS DEL AGOTAMIENTO DE LA ENERGÍA EL PETRÓLEO EN EL MUNDO

ES FÍSICAMENTE IMPOSIBLE "PRODUCIR" MÁS PETRÓLEO DEL QUE SE DESCUBRE / Fuente: L. F. Ivanhoe. "Get ready for another oil shock". The Futurist. January/Feb. 1997

Salvo que las hipótesis de Fred Hoyle y Kalinko, se confirmen y se demuestre que el petróleo es algo así como un hormigón cósmico que se formó alrededor de la materia original de la cual evolucionó la Tierra y, por lo tanto, hay petróleo en todo el mundo "con tal de que se perfore a una profundidad suficiente" (Berguer y Thomas, La Guerra Secreta del Petróleo ); todas las exploraciones que se han hecho a nivel mundial, especialmente desde mediados de los años 80 del siglo pasado, confirman la declinación inexorable en los descubrimientos de nuevos yacimientos petroleros a nivel mundial.

¿ Cuáles son los hechos?

1.- ¿Cuánto petróleo queda?

Según el Anuario Estadístico de BP del 2004, las reservas probadas de petróleo convencional en el mundo llegaban en el 2003 a 1.147.700 MM de barriles de petróleo. El consumo mundial en dicho año, según la misma fuente, llegó a 28.510 MM de barriles al año, de tal manera, que matemáticamente al mundo le quedarían unos 40 años de reservas de petróleo, por lo que no habría motivo para preocuparse. Según este informe, la humanidad tiene tiempo suficiente para conseguir una fuente de energía alternativa abundante y barata. Sin embargo, esta cifra absoluta, en la realidad se reduce por varias razones.

Primero, en el 2004 las cifras oficiales de varias fuentes estadísticas reconocen que el consumo mundial sobrepasó los 84 MM de b/d, por lo que el consumo mundial se elevó en el 2004 a unos 30.660 MM de barriles al año. Si tomamos en consideración que desde el 2003, no se hacen nuevos descubrimientos petroleros que permitan un aumento de la reserva o compensen la caída de esta, tenemos entonces que el periodo en años de reserva se reduce.

Reservas 2003
Producción 2004
Reservas 2004
1.147,7
30,6
1.117,1
Cifras (En MMB)

Si estas reservas las dividimos por el consumo del 2004, nos encontramos que, los años de reserva de petróleo se reducen a 36.5.

Segundo, es conocido que todo yacimiento petrolero tiene una declinación natural. Estimando conservadoramente esta declinación en un 5% anual (decimos conservadora, porque el 75% del petróleo mundial se produce en yacimientos con 40 o más años en explotación, por lo que su tasa de declinación es mayor), nos encontramos que estas reservas en el mejor de los caos se reducen a unos 30 años .Un ejemplo de declinación lo tenemos en el caso de Argentina y sus reservas petroleras en manos de Repsol, estas han disminuido en un 28 % en tan solo 3 años (2001-2004).

Tercero, todos los pronósticos sobre el crecimiento económico mundial para los próximos años, coinciden que este promediará un 2%, de tal manera que para el 2020 el consumo mundial se estima entre 120 y 135 MM b/d.

Fte: AIE, Congreso Mundial de Energía, Australia, diciembre, 2004

En pocas palabras, el mundo aumentará como mínimo en un 50% su consumo petrolero. Si estos análisis son ciertos, además de que el capitalismo por naturaleza sólo puede pronosticar su crecimiento, lo otro sería reconocer que marcha hacia su fin, entonces nos encontramos con el hecho evidente de que las reservas petroleras mundiales, a duras penas tal vez lleguen al 2020.

De tal manera que, matemáticamente, sino se producen grandes descubrimientos de yacimientos petroleros, tipo Mar del Norte, Venezuela, Texas, etc., a la economía mundial del capital, no le quedan más de 15 a 20 años de energía, no digamos ya para su desarrollo, simplemente para su sobrevivencia.

Cuarto, a lo anterior hay que añadir una variable que no aparece en las estadísticas petroleras, como es el consumo de petróleo de la máquina de guerra del capital, especialmente la norteamericana, cuyas cifras son cada día más difíciles de estimar. La magnitud de ésta cifra no es nada desdeñable, si tomamos en cuenta, que la máquina militar de EEUU durante los meses de la Guerra del Golfo en 1991, consumió más petróleo que toda la Argentina en 1 año.

2.- ¿Dónde se está buscando petróleo?

El resultado de las exploraciones en los últimos 5 años no puede ser más alarmante, si tomamos en consideración que entre los años 2000 - 2004, el mundo tuvo un consumo promedio de 28.000 MM de barriles al año, esto indica que se consumieron 140.000 MM de barriles de las reservas de ese periodo. Según el resultado de las exploraciones, en dicho periodo sólo se añadieron unos 10.500 MM de barriles, el pronóstico es sencillamente preocupante: en sólo 5 años el mundo consumió el 12,2% de sus reservas. Si para el 2020, la economía mundial del capital, tiene previsto un consumo de unos 45.000 MM barriles anuales, las preguntas saltan a la vista:

  • ¿De dónde va a salir ese petróleo?
  • ¿Quedará petróleo para ese entonces?
  • ¿Cómo cubrir la demanda de 130 millones de B/D, estimada para el 2020?

Hasta ahora, aparte de la plataforma submarina, toda la parte terrestre del planeta ha sido explorada en búsqueda de petróleo. No hay rincón de la tierra donde geológicamente pueda existir la posibilidad de encontrar petróleo que no haya sido explorado y perforado.

En los últimos años, las mayores esperanzas para las compañías petroleras de encontrar petróleo se centran en las llamadas plataformas submarinas. Hasta hoy, son 7 regiones donde se han concentrado los esfuerzos: Golfo de México, Plataforma Continental Brasileña, Golfo de Guinea, Mar del Norte, Mediterráneo frente a Egipto, Mar de la China en torno a las Islas Spratly y la zona marina entre Australia y el Timor.

Desde finales de los años 70, época de las crisis petroleras originadas por el embargo árabe, se inició el interés por las perforaciones en aguas profundas (más de 500 metros), a esto contribuyeron los altos precios del petróleo que hacia rentable la búsqueda en dichas zonas, donde la exploración es más costosa y arriesgada. Tómese en cuenta que PETROBRÁS, en 1998, en Roncador, tenía que atravesar 1.850 m. de agua para perforar y TOTAL en Canyon Express, llegaba a 2.200 m. de profundidad. A partir de allí es cuando se inicia la perforación en búsqueda de petróleo que ha llegado hasta los 8 Km. bajo el lecho marino, con resultados positivos por debajo de un 10 %.

Para los años 90, las grandes compañías operaban en unas 60 cuencas y habían descubierto unos 120 campos. A finales del año 2000, el total de los hidrocarburos (gas, petróleo) descubiertos, en las principales cuencas: Golfo de México, Brasil y Golfo de Guinea, llegaba a 27.000 millones de barriles. En otras palabras se había encontrado hidrocarburos, para un año de consumo mundial.

Las compañías petroleras, la AIE (Asociación Internacional de Energía) y el Servicio Geológico de EEUU, pese a estos resultados aún consideran, en su escenario más optimista, que se pueden encontrar unos 100.000 MM de barriles, en las cuencas submarinas, lo que significa que la agonía del capital se alarga en unos 3,5 años si es que realmente se consigue petróleo.

La exploración petrolera mundial, dado los altos costos en la búsqueda de petróleo, requiere no sólo de altos precios, sino de encontrar yacimientos, con 500 o más millones de barriles recuperables. Se trata de encontrar los llamados campos gigantes, de lo contrario el petróleo encontrado no recuperaría la inversión hecha en la exploración. Un ejemplo lo tenemos en lo ocurrido recientemente en Cuba, donde una compañía canadiense descubrió petróleo en la plataforma submarina cubana pero consideró inviable económicamente el descubrimiento porque el campo tenía tan sólo 100 MM de barriles.

En este momento se están perforando unos 2.500 pozos a nivel mundial, tanto en tierra como en mar, en búsqueda de nuevos yacimientos de gas y petróleo. Esta cifra de pozos es la mitad de los existentes para 1981; pero desde los años 80 no se descubre a nivel mundial ningún campo petrolero gigante.

3.- ¿Puede Arabia Saudita salvar al capitalismo de la crisis?

La esperanza del capital para enfrentar la inevitable crisis energética descansa en dos pilares fundamentales:

Primero, pacificar Irak y elevar su producción a 8 millones de b/d como lo contemplaban los planes de las compañías petroleras, en los meses previos a la intervención. Ésta posibilidad, a la vista de la situación actual, luce cada vez más lejana, no sólo desde el punto de vista militar, sino aun desde el punto de vista político y económico. Es difícil un acuerdo entre las hienas del capital anglosajón, Europeo, Ruso, Japonés o Chino, en torno a este petróleo, porque todos ellos lo necesitan en cantidades crecientes.

Segundo,
la posibilidad descansa en aumentar la producción de Arabia Saudita, de los 9 millones de barriles diarios en la actualidad a 15 millones de barriles diarios para el 2015, según las declaraciones de los voceros del reino ante la petición de Bush.

¿Cuál es la realidad de la situación de los yacimientos de Arabia?

¿Puede realmente Arabia elevar tan siquiera su producción a 12 millones de b/d como en el pasado?

La verdad sobre Arabia ha sido analizada y expuesta por Mathews Simmons, en innumerables conferencias en los últimos años. Sus planteamientos se resumen en él titulo de una de sus conferencias mas divulgadas "Atardecer en el Desierto", cuya conclusión es de por sí catastrófica: Los Campos de petróleo de Arabia Saudita, empezando por el campo más grande del mundo, Ghawar, han comenzado su declinación final desde hace años y es virtualmente imposible que el reino llegue a producir los 12 MMB/D del pasado.

M. Simmons, además de ser presidente de uno de los principales Bancos de inversión petrolera mundial, es también un reconocido experto en los yacimientos de Arabia Saudita. Para Simmons, la situación de los yacimientos de Arabia no puede ser más trágicos y oscuros para el futuro del capital. Las conclusiones más importantes de este experto se resumen en:

1. El ARAMCO, la compañía estadal Saudita ha empleado las herramientas geofísicas más avanzadas para encontrar nuevos yacimientos y las más modernas técnicas de recuperación secundarias. Hasta ahora, el único éxito comercial de importancia ha sido en Hawtah, y las perspectivas son que este campo sólo puede añadir 200.000 barriles de petróleo por día de petróleo liviano. Como se ve, es una cifra insignificante ante el déficit energético previsto.

2. Sobre la situación de los yacimientos de Arabia Saudita se han presentado más de 200 informes técnicos, la mayoría de ellos en los últimos doce meses del 2004, la conclusión común a todos ellos es que la declinación y el deterioro de los campos petroleros de Arabia simplemente se han agravado. Hay informes, según Simmons, que señalan que los campos han entrado en una fase de declinación final y que la crisis es más grave que lo previsto.

La prueba más palpable de la crisis de declinación de los yacimientos sauditas, está en la situación del campo petrolero más grande del mundo como es el campo de Ghawar. La gravedad de la crisis de éste campo se resume brevemente en los siguientes aspectos:

•  Arabia Saudita, produce en estos momentos un poco mas de 9 millones de b/d. de los cuales 5 millones b/d salen de este campo. El año pasado este campo bajó su producción a unos 4.5 millones de b/d. según cifras oficiales. Lo que demuestra lo acelerado de la declinación de este campo.

•  Las causas de esta declinación son de todos conocida, la explotación irracional de este campo por más de cuarenta años ha conducido que este pierda su presión natural, lo que ha conducido a tener que apelar a la recuperación secundaria mediante la inyección de agua para mantener la producción. Este proceso de recuperación ha traído como consecuencia que se acelere la destrucción del campo. Hoy se le tiene que inyectar hasta el 60% de agua para mantener la producción. Según el presidente de la compañía Iraní de petróleo, cuando el porcentaje de inyección llegue al 80% este campo se habrá perdido para siempre.

Por ello Simmons, cuando expone ante el gobierno norteamericano la situación de los campos petroleros de Arabia concluye sus conferencias con una frase lapidaria:

"SI GHAWAR, EL CAMPO PETROLERO MAS GRANDE DEL MUNDO EMPIEZA A DECLINAR, LA PRODUCCIÓN PETROLERA DE ARABIA SAUDITA COMENZARÁ A BAJAR Y AL MUNDO SE LE PRESENTARÁ UN GRAVE PROBLEMA".

Lo mas grave de esta situación es lo que señala el propio Simmons, "si el petróleo de Arabia declina el mundo no tiene ningún plan alternativo para enfrentar esta amenaza.

En las últimas conferencias de este señor, especialmente en el 2003 y 2004, la recomendación que le hace al gobierno norteamericano no puede ser más dramática:

  • El problema energético de EE.UU. lo debe resolver su poder militar.
  • La falsificación de las reservas petroleras mundiales.

La gravedad de la situación de los campos petroleros Sauditas lleva a Simmons a proponer varias medidas inmediatas, en función de enfrentar la crisis energética que se avecina. Las recomendaciones más importantes son:

  • Verificar con exactitud los datos de las reservas de los campos petroleros más importantes del mundo.
  • Hacer un registro minucioso de la producción histórica de los países productores con reservas importantes.
  • Establecer con la mayor objetividad el monto de las reservas mundiales de petróleo, especialmente las que puedan ser finalmente recuperadas.

¿Por qué Simmons hace estas recomendaciones?. En el 2003, Shell reconoce que las reservas probadas que capitalizaba dicha compañía no eran tales y que el 22% de las mismas habían sido falsificadas, esto provocó la caída de las acciones de Shell y la destitución de una buena parte de su plana mayor.

Cuando se descubre que las reservas que exhibía Shell eran falsificadas, Exxon y muchas otras compañías grandes y pequeñas, empezaron a reconocer la falsificación de sus reservas con miras de evitar las multas del SEC, que en el caso de Shell sobrepaso los 100 millones de $. De ésta manera se empieza a conocer públicamente, a partir de las propias compañías petroleras, las graves denuncias sobre la declinación petrolera mundial y la falsificación de reservas por parte no sólo de las compañías petroleras, sino de los países de la OPEP, que desde principios de siglo viene realizando ASPO (Asociación para el estudio del pico petrolero, posee la página Web Crisis Energética.Org).

Según ASPO, todos los países de la OPEP, sin excepción, falsificaron las reservas entre 1985 y 1990 incluyendo Venezuela. Los señores de la meritocracia petrolera y del gobierno de Lusinchi, pasaron de 32 MM b/p de reservas probadas (sin ninguna exploración) a 64 MM b/p de reservas. En sólo un año Venezuela duplica sus reservas petroleras sin perforar un pozo. Si consideramos que el 85% de las reservas mundiales de petróleo convencional se concentran en la OPEP, y estas fueron falsificadas en algunos casos hasta en más de un 50%, la crisis energética es mucho más grave.

Esto explica, con absoluta claridad, la causa final toda la política de guerra y terror que aplica EE.UU. en alianza con Inglaterra a escala mundial. Estamos en presencia de un hecho sin precedente en toda la historia de la humanidad, toda la economía y vida de la sociedad en el ámbito mundial descansa en una fuente de energía que sencillamente se está agotando a un ritmo acelerado y no se tiene ninguna fuente energética alternativa barata, confiable y abundante con que sustituirla.

En pocas palabras, no estamos asistiendo al llamado fin de la historia, pero si podemos estar en presencia de la crisis final del capitalismo. La guerra por los yacimientos y rutas del petróleo va a ser más intensa, y estará en relación directa a la duración real de las reservas probadas, y esta información indudablemente solo las tienen las grandes compañías petroleras y tal vez el grupo Blindenberg.

¿Por qué la OPEP falsificó sus reservas?

Entre 1985 - 1990, aflora la crisis de la deuda a escala mundial, todos los países, incluyendo los petroleros, han terminado endeudados luego del boom petrolero de los años 70. Las compañías petroleras anglosajonas y EE.UU., en alianza con Arabia Saudita y la mayoría de los países de la OPEP, provocan la caída en los precios del petróleo. Las consecuencias inmediatas de esta medida fueron:

  • Acelerar la caída de la URSS, cuyo principal ingreso dependía en gran medida de sus exportaciones petroleras, que habían subido con el aumento de los precios del petróleo a raíz de la crisis de Irán en 1979 - 80.
  • Permitió a las grandes compañías petroleras liquidar a todo un conjunto de compañías competidoras, algunas de vieja data, como la GULF, y otras que tenían reservas probadas y que habían surgido en la época del boom petrolero de la década del 70.

¿Por qué falsifican las reservas?

Todo país endeudado, al renegociar su deuda, tiene que ofrecer garantías reales como cualquiera mortal que acuda a solicitar un crédito a la banca. Un país petrolero, para obtener créditos internacionales, la única garantía de que dispone es su reserva petrolera. Las condiciones del crédito vendrán dadas por la mayor o menor cantidad de reservas que ofrezca. Cuando Lusinchi alegó que había sido engañado por la banca cuando renegoció la deuda venezolana, sin saberlo, estabas descubriendo lo que la banca internacional, las compañías petroleras y el gobierno Norteamericano, si sabían, que las reservas petroleras que se presentaban como garantías eran falsas.



IV. ¿CÓMO NOS HAN ENTRAMPADO?
LA IMPORTANCIA DEL PETRÓLEO



La importancia del petróleo y en general de los hidrocarburos, para la vida y desarrollo de toda la situación mundial, es una cuestión que hoy no admite ningún tipo de duda o discusión. El papel de ellos radica en que son la fuente principal de energía que mueve la economía mundial, y la primera fuente de materias primas del mundo. Desde la industria hasta la agricultura, no hay actividad económica en el mundo donde no esté presente algún componente, en distintas proporciones, que provenga del petróleo.

Todos los cuentos de Giusti, Toro Hardy, Calderón Berti, Sosa Pietri y otros "expertos petroleros", sobre la pérdida de mercado para nuestro petróleo, la necesidad de aumentar la producción hasta 6 MM/d como lo establecía el Plan Giusti de 1996, porque de lo contrario nuestro petróleo se podía quedar para siempre bajo nuestro subsuelo frente al surgimiento de "energías alternativas", no era más que la mentira empleada por la meritocracia criolla en combinación con las transnacionales para privatizar la industria petrolera.

Todavía en octubre del 2002, la Coordinadora Democrática, encabezada por el "experto petrolero" Quiroz Corradi, en su Programa de "Proyecto de País", refiriéndose a nuestras reservas petroleras señalaba:

"Venezuela, dadas sus reservas probadas y recuperables, podría producir a la tasa actual durante 412 años. Lo más probable es que para entonces el petróleo haya perdido su importancia relativa o quizás absoluta en el consumo energético mundial" (Síntesis de Propuesta-Proyecto de País, Pág. 29, Coordinadora Democrática).

En pocas palabras, para la PDVSA de Giusti y sus expertos petroleros, el país debía salir cuanto antes del petróleo, o de lo contrario este se quedaría para siempre enterrado en las entrañas de la tierra.

Estos cuentos, que aún hoy tienen voceros, fue la base de la famosa política de ganar y defender mercados antes que la defensa de los precios, ya que -según los expertos, incluyendo Alí Rodríguez -venía una época de fuertes luchas por el mercado petrolero y el país debía prepararse para ese escenario competitivo.

Aún en abril del 2003, el Ministro Ramírez, repetía este cuento de la necesidad de prepararnos para un mercado competitivo. Hoy la realidad ha terminado por acabar con todos los mitos y análisis de nuestros "expertos petroleros" que aún siguen considerándose expertos.

1. ¿Cuál es la realidad petrolera mundial?

El petróleo y el gas son la primera fuente de energía, representan las dos terceras partes de toda la energía primaria consumida en el mundo y se estima que esta porción pueda subir a un 70%, o más de seguir aumentando la demanda de hidrocarburos. Pero también son la principal fuente de materias primas para la economía mundial, de hecho los hidrocarburos, son la primera mercancía del mundo; más del 40% del comercio mundial de mercancía y del transporte de carga descansa en ellos; y hasta ahora no se vislumbra nada que pueda sustituirlos.


En 1971, Nixon rompe los acuerdos de Bretton Woods, decreta la inconvertibilidad del dólar en oro, y a partir de ese momento, el dólar se convierte en el medio de pago internacional. EE.UU. financia su economía y enfrenta sus crisis, imprimiendo dólares, única moneda con la que se puede comprar petróleo en esa época. La mayoría de los países importadores de petróleo, grandes y pequeños, tienen que conseguir los dólares para pagar la energía necesaria y la deuda externa creciente.

El dólar se convirtió en la gran reserva de los países del mundo, para respaldar sus monedas y defenderse de especulaciones. La compra de bonos del tesoro norteamericano, acciones y bienes raíces en EE.UU. se convirtió en el escudo de los países del mundo y en la tabla de salvación de la economía norteamericana.

El mercado petrolero está totalmente concentrado en pocos sitios: EE.UU., Londres, Singapur Rótterdam, El NYMEX, IPE SIMEX y el Mercado Spot en Holanda, son los grandes centros de compra-venta de petróleo a nivel mundial. Independientemente del mercado petrolero, las transacciones con el petróleo en todo el mundo se realizan principalmente en dólares, de tal manera que la mayoría de los países que no tienen petróleo, tienen que obtener dólares para poder comprar la energía necesaria, mientras EE.UU. sólo tiene que emitir papel moneda para comprar los 12 MM de b/d que importa diariamente. Uno de los pilares fundamentales que sostiene la economía norteamericana y al dólar como moneda de cambio internacional es precisamente el petróleo.

Para muchos analistas, el comercio petrolero mundial basado en el dólar, es una de las causas fundamentales de que EE.UU. haya evitado la quiebra de su economía. Este país posee la mayor deuda externa del mundo y unos gigantescos déficit comercial y fiscal en comparación con el resto de los países. El derrumbe de su economía no se ha producido debido a que casi la mitad del comercio mundial, basado en los hidrocarburos, se realiza en dólares y el monopolio de su emisión descansa exclusivamente en el gobierno y el capital norteamericano. Sencillamente EE.UU., descarga en los países del mundo una buena parte de su crisis; y son los trabajadores y trabajadoras, especialmente de las naciones más pobres quienes pagan con miseria, desempleo y hambre el sistema de vida americano.

A finales del siglo pasado, con el fin de la guerra fría, EE.UU. desata por 10 años una ofensiva mundial en todos los frentes contra Japón, China y Europa imponiendo el dólar como patrón de la economía mundial: 80% de las transacciones de divisas, más el 50% de las exportaciones mundiales y el 65% de las reservas de los bancos centrales estaban representados en dólares.

En esas condiciones la economía mundial ha desembocado en una situación de virtual guerra financiera. Los países del mundo tienen hoy mucho más dólares, que el porcentaje de la economía norteamericana dentro del producto mundial; en otras palabras, la producción total de EE.UU. es inferior a los dólares que posee el resto del mundo; igualmente, el volumen del comercio mundial, es superior a la participación de EE.UU. en dicho comercio. De tal manera que la economía norteamericana marcha hacia lo que muchos economistas califican de tormenta perfecta, que se puede iniciar, tan pronto Europa, China, Rusia y la mayoría de los países del mundo inicien un ataque contra el dólar, vale decir, empiecen a desprenderse del dólar y refugiarse en el euro, y continúe en alza los precios del petróleo.

En la medida en que los países de la OPEP comiencen a vender su petróleo en euros, EE.UU. tendrá más dificultades para financiar su gigantesco déficit comercial y fiscal, desencadenado una verdadera tormenta financiera, que pondría en peligro el dominio mundial de los EE.UU y la propia existencia del capitalismo a escala mundial.

LAS COMPAÑÍAS PETROLERAS COMO CENTRO DEL PODER MUNDIAL

Este papel de los hidrocarburos es lo que le confiere a la industria petrolera mundial y a las compañías que controlan dicho negocio, el papel hegemónico en el bloque dominante dentro de la estructura del capitalismo mundial. Los resultados financieros, de las compañías petroleras al compararse con el resto de las actividades económicas, incluyendo la banca, no hacen sino corroborar lo que en realidad todos conocemos: El dominio mundial lo ejercen las compañías petroleras.


EL PODER FINANCIERO DE LAS COMPAÑÍAS PETROLERAS INTERNACIONALES
Ganancias Netas Declaradas en el 2002, y su relación con las ganancias en otras ramas de la Economía.

Fuente: FORTUNE, 2003, Las 500 compañías mas grandes.

Estos resultados corresponden al año 2002, sin embargo, se quedan cortos cuando conocemos que las 6 compañías petroleras más grandes de EEUU y Europa (EXXON MOBIL, CHEVRON TEXACO, CONOCO PHILLIPS, BRITISH PETROLEUM, SHELL y TOTAL FINA) declararon ganancias por 108.000 millones de dólares en el 2003 y en el 2004 esas ganancias se elevaron a 138.000 millones, 30.000 millones más en sólo un año. Jamás en los 140 años de la industria petrolera, se habían alcanzado semejantes resultados.

Si alguien dudaba de que la Operación Libertad Duradera y la política de guerra preventiva del gobierno de EEUU no tenía nada que ver con el petróleo y las ganancias de las petroleras, estos resultados financieros son la prueba más irrefutable del verdadero fin de la lucha contra el "terrorismo" de los señores Bush-Blair.

En febrero del 2003, antes del comienzo de la guerra contra Irak por parte de EE.UU., escribíamos:

"Toda la esencia de la política criminal y guerrerista de EEUU e Inglaterra contra Irak y contra nuestro país, ha quedado una vez más al descubierto, con el informe del Foro de Política Global, (Instituto de Naciones Unidas) que señala sin ningún tipo de duda, lo que las compañías petroleras norteamericanas e inglesas, concretamente la EXXON MOBIL, CHEVRON TEXACO, BP AMOCO Y ROYAL DUTCH SHELL, consideran sobre los yacimientos iraquíes>> (Reporte, IBÍD.).

Desde 1.997 que TOTAL FINA (Francia), CHINA PETROLEUM (China) y LUKOIL (Rusia), lograron contrato en Irak, las compañías anglosajonas consideran "que una intervención militar en Irak es la única vía para acceder a las reservas petrolíferas de ese país.... de este modo se asegurarían para no perder su presencia dominante frente a sus competidores franceses, rusos y chinos, que ya han asegurado importantes contratos de producción en la zona"
(Reporte, 13/02/2003, Pág.-12) y ven "con nerviosismo, pero con entusiasmo", las opciones de guerra de Washington para poder acceder al control de las reservas, estrategia fundamental para lograr beneficios en el futuro.

Así, esperan que se produzca una intervención militar en Irak, y que con ella se consiga establecer un nuevo gobierno sin Sadam Hussein, controlado por los EEUU y que logre distribuir entre las petroleras mundiales la riqueza, exploración y explotación del petróleo Iraquí y que hoy de hecho controla, no sólo el petróleo de Irak, sino las rutas estratégicas de petróleo que pasan por Irak vía a Europa, y que son de primera importancia para los hidrocarburos del Asia Central, y aun del mismo Medio Oriente.

El botín petrolero de Irak es sencillamente cuantioso y proporcional al desespero y aullidos de las hienas de Washington y Londres. El costo de producción del barril de petróleo en Irak "cuesta a las empresas un dólar, incluyendo todos los procesos de exploración, refino y coste de producción, similar al de Arabia Saudita y cuatro dólares menos que las otras zonas de más bajo coste, como Malasia y Omán"
(Reporte, IBÍD.)

Las grandes compañías petroleras anglosajonas estiman que haciendo hoy las inversiones en la infraestructura petrolera de Irak este país puede elevar su producción a 8 millones de barriles diarios, lo que representarían unos 3.000 millones de barriles al año, este volumen de petróleo a un precio promedio de 20 dólares, estaría representando una factura de 60.000 millones de dólares anuales. Si se deducen los 3.000 millones de costo, estaríamos hablando de un botín de 57.000 millones de dólares, que pueden representar unos 29.000 millones de dólares a repartir por las compañías petroleras, siempre que le entreguen al gobierno y pueblo de Irak, el 50% de la factura petrolera.

Este botín de 29.000 millones de dólares, representaría más del 80% de las ganancias netas que en marzo del 2.002, declararon la EXXON, BP Y SHELL, cuyo monto por ese concepto llegó a 34.100 millones de dólares. Esta cantidad no sólo indica el volumen de dinero en juego en Irak, sino la preocupación de las grandes compañías petroleras de EEUU e Inglaterra, de no acceder directamente a los campos petroleros de Irak. Y que estos queden en manos de Francia, Rusia y China.

La situación geográfica de importancia estratégica que tiene Irak en el Medio Oriente para el transporte y suministro de petróleo y gas, no sólo del Golfo Pérsico, sino del Asia Central, vía Turquía y el Mediterráneo, aumenta la codicia de las compañías petroleras y de los gobiernos de EEUU e Inglaterra. Las grandes compañías, especialmente las europeas, estiman que del petróleo y gas de Irak, Irán y Asia Central, se puede obtener todo el suministro energético que necesitará Europa en los próximos 20 años, cuando esta región tenga que importar treinta (30) millones de barriles diarios. Sencillamente el petróleo de Irak-Irán, es hoy un problema de Seguridad nacional para la unión Europea.
Publicaciones: Irak, Venezuela y Petróleo; LA VERDAD DEL PUEBLO Febrero-18/2003.

Continúa...

 

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